¿Qué fue de Baby Jane? (1962) de Robert Aldrich

Acabo de leer que una gemela Olsen – no sabría decir cual-, se ha casado con el hermano del ex presidente francés Nicolas Sarkozy. Cada vez que una de estas noticias aparece en la prensa pienso en la cantidad de niños prodigio que han quedado en el olvido, en el limbo mediático, después de haber perdido toda su infancia expuestos a los medios. O lo que es peor , la cantidad de niños prodigio que han vuelto a las pantallas convertidos en aberraciones que rechazamos. Pues esto mismo pensé cuando vi ¿Qué fue de Baby Jane?

La obra de Robert Aldrich muestra la relación de dos hermanas, Jane y Blanche Hudson, que vivieron tiempos mejores. Mientras que Jane (Bette Davis) fue una estrella infantil, Blanche (Joan Crawford) logró la fama en Hollywood en su madurez cuando su hermana ya no era querida por el público. Tras un sospechoso accidente de tráfico que sufre Blanche, nos trasladamos unos cuantos años hacia adelante para ver que se quedó postrada en una silla de ruedas mientras su hermana se encarga de cuidarla. Y digo cuidarla cuando tendría que decir atormentarla.

bete

 

A partir de esta presentación de los personajes, vemos que, como tantos niños prodigio, Jane Hudson ha sido olvidada por el público, mientras que su hermana, a pesar de llevar varios años fuera de los focos y en silla de ruedas, sigue siendo recordada con nostalgia.

¿Qué fue de Baby Jane? nos sumerge en una mente enferma debido a la malsana relación que existe entre los niños y el espectáculo. Una película oscura, que muestra los daños que provocan el olvido y el remordimiento. La envidia, el rencor y los celos existentes entre dos hermanas que se vieron obligadas a ser estrellas y acto seguido pasar al ostracismo. Un verdadero thriller psicológico.

Pero es en las actuaciones de las protagonistas donde reposa la genialidad de la obra. La relación entre Bette Davis y Joan Crawford no era muy buena, un hecho que contribuyó a la hora de mostrar tanta bilis junta en pantalla, consiguiendo unas interpretaciones fantásticas. Ayudó también que ambas no llegaran en el mejor momento de su carrera, tras haber sido grandes estrellas de Hollywood en otros tiempos -al igual que los personajes que interpretaban- pero esta película las colocó de nuevo en primera plana. Tuvieron diversos encontronazos, alguno de ellos tan memorables como cuando Bette Davis dijo que “No la mearía aunque estuviese ardiendo en llamas”. Toda una muestra de cariño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s