Star Wars VII: El despertar de la Fuerza (2015) de J.J. Abrams

Todavía recuerdo cuando fui a ver La amenaza fantasma siendo un niño de mirada limpia y diáfana; como a cualquier infante de mi generación, me encandiló ver a unos tipos en túnica arreándose sablazos láser sin motivo alguno. Algo que ya habían conseguido en 1977, atrapando a otras generaciones ansiosas de aventuras espaciales. Pero tras ver la última entrega de la saga, El despertar de la fuerza, dudo que cualquier persona pueda quedarse prendada de esta nueva trilogía, y aun así, ganarán más dinero que nunca.

La euforia me duró treinta segundos, lo que tardaron en desaparecer los créditos iniciales. Una vez finalizados, empieza el punto de inflexión hacia la caída estrepitosa que es El despertar de la fuerza. Si se hace una sinopsis parecería que se cuenta el episodio IV, porque ideas nuevas, pocas, no vaya a ser que alguien se asuste. Incluso los planetas nuevos no son más que espejos de los antiguos con otros nombres. Pueden haber reutilizado los fondos para invertir ese dinero en un par de liftings.  Esta entrega se convierte en la enésima demostración de que en Hollywood ya no quedan ideas, ni intención de encontrarlas. ¿Para qué van a quererlas, si ganan más y se esfuerzan menos con este modelo?

star wars vii

Fuente: Filmaffinity.com

Los personajes nuevos no tienen la capacidad de fascinar y perdurar en el imaginario colectivo que tenían los antiguos. Al menos de momento. Porque aparte de querer satisfacer a todos los estratos de la sociedad, poco más han intentado. Tenemos a la protagonista femenina fuerte (Daisy Ridley), el héroe principal negro (John Boyega) –no descartar romance interracial venidero para adaptarse a los tiempos-,  un robot que hace chistes sin hablar, algo nunca visto ni en Star Wars ni en el universo Disney. Por el lado de los malos, solo decir que engrandecen la figura de Darth Vader sin quererlo.

No deja de ser un la suma de escenas de acción vertiginosas, donde  técnicamente lo más original es un plano contra plano en los diálogos. Ya empieza a notarse en Star Wars el tufillo de esas innumerables sagas, al estilo Marvel, que nos acosan continuamente con secuelas, precuelas, spin-offs, videojuegos, series de animación y escobillas de váter wookiee.

Un par de personajes salvables, escenas de acción constantes y la duda de si levantará el vuelo en las siguientes entregas. Pero esta nueva trilogía pinta mal, más preocupada en la generación de ingresos publicitarios que de hacer cine de entretenimiento de calidad. Al menos, el hijo del directivo de Hollywood que tuvo la idea de repescar la saga tendrá unas Navidades felices. No todo son malas noticias.

[A partir de aquí aparecen algunos spoilers, deja de leer si quieres verla]

El despertar de la fuerza empieza con un robot que tiene que entregar un mensaje en un planeta desértico, mensaje vital para la República, cómo no. A este lo persiguen unos hombres rematadamente malos, pero perfectamente uniformados, que ahora se hacen llamar La Primera Orden (estrategia de marketing fantástica por parte del Imperio). En un giro inesperado de los acontecimientos al robot se lo encuentra la protagonista, Rey. Más tarde, descubre que puede manejar la fuerza, así, como quien un día se da cuenta de que puede tocarse la punta de la nariz con la lengua,nada del otro mundo.

Carentes de imaginación deciden meter otra estrella de la muerte, la guinda de este despropósito. Solo que en este caso: más grande, más potente y más mortífera. Pero hay que decirle al diseñador  de estrellas de la muerte que tape el agujerito por el que la acaban reventando siempre, que los malos no ganan para disgustos.

Metiendo un robot más, cambiando de sexo del protagonista y un par de detalles nimios tenemos el episodio IV. Pero al menos, en la primera entrega fueron capaces de crear a uno de los personajes más icónicos de la historia del cine. Mientras que la figura de Darth Vader se va haciendo cada vez más alargada, aquí tenemos a un teenager que idolatra a su abuelo. Sí, la cosa queda en familia. Este Darth Vader de supermercado es el fruto de la relación entre Han Solo y Leia.

Pocos elogios se le pueden hacer, pero sin duda decir que hace mejor a las otras entregas  es una de sus pocas virtudes destacables.

Anuncios

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s