El testamento de Gatoman34.

Tal y como mi disertación ha demostrado de manera irrefutable, Dostoyevski no era más austrohúngaro que yo, y, si bien él escribió Crimen y Castigo, yo me imaginé a Raskólnikov al leerlo. También hemos dejado claro que la obra de Lewis Carroll posee innumerables plagios de mi libro Malicia en el Maíz de las Mariquitas, pues no hay mucha distancia del nombre que él puso al más famoso de los suyos, claramente influenciado por mi pensamiento y lógica. Asimismo, estudios realizados por Mi Mente S.L (todos los derechos reservados) revelan empíricamente que Henry Miller no escribió otra cosa que no fuera mi vida en sus novelas autobiográficas, aunque intentó ocultarlo contando la suya. No es de extrañar, por lo tanto, que ahora solo le lean actrices porno.

Resumiendo: Cervantes no tuvo ni una idea original, ya que se las copió todas al todo oídos de Sancho Panza, que a su vez era mi vecino. Por otra parte, considero que, si me lo permiten,  Shakespeare tampoco podría competir conmigo puesto que, pese a su fama internacional, no existe ni una sola fotografía suya, mientras que yo tuve Tuenti durante casi 4 años, algo ahora tan de siglo XVI, época en la que, “casualmente”, crearía todos sus grandes dramas.

Ya sé que el auditorio habrá escuchado esta sarta de sandeces trinchadas como sardinas pensando exactamente “he aquí un tío humilde, merece la pierna escucharle, es actual a la par que jurásico”. Por supuesto que el público se hallará ensimismado en su papel de inexistencia pues, cómo no, el “auditorio” al que se alude en la frase anterior se refiere al propio edificio en el que me hallo, pero es que mis palabras tienen tanto presente que pueden hacerte hablar hueco mientras lees (sí, me refiero a ti, voyeur de la pantalla) lo que se dedica a colgar un gilí en la red de Tenis.

Y deténganme si quieren, hombres de la buena moral, pues me estoy haciendo pasar por narrador. Pero, antes de que canten los grillos en mis muñecas, se lo ruego, escúchenme primero, pues no solo soy el mayor escritor de todos los tiempos, sino que, además, por si fuera poco y necesitase más justificantes, creé el cosmos, el tiempo y las palabras.

Todo comenzó una idílica mañana de verano subtitulada con la fecha, en la que yo, por salir del tedio en el que me hallaba sumergido, decidí crear el universo, porque sí. Creé un poco de materia, pinté alguna que otra estrella, me dejé huecos en blanco que hoy se muestran negros, inventé alguna que otra ley física, dividí en géneros, acoté posibilidades, tracé un segmento desde la vida hasta la muerte… Nada, diez minutillos, los primeros de la historia, por cierto.

Luego, tal como el copión de Jehova va pregonando por ahí, inventé a Adama y Eva y los puse en un bosquejo de ideas. De ahí descienden ustedes. Pero se mostraron demasiado buenos con el jardín, lo cuidaban demasiado bien, así que tuve que crear conflicto. Para dividirlos, organicé un par de peleas de gallos, ya que también fui el primero en domesticar un animal (la del cerdo fue graciosa, aunque fuese simplemente cuestión de emularle para que cogiese confianza). Así, como Eva era animalista y Adama de buen comer, se pelearon.

Ya fuera del idilio, mientras algunos pasaban el Paleolítico cazando, yo rupestreaba cavernas. Si no pasé por el Neolítico es por que para mí ya era viejo. Viví algún tiempo con Hammurabi, pero al enseñarle a escribir se puso a dictar reglamentos administrativos; aconsejé a tantos Ramsés que perdí la cuenta; andé peripatético no muy lejos de la Academia; comí cristiano en el Coliseo y me supo a pollo; Mahoma me acompañó a la Meca porque me había dejado la cartera en un harén.

Luego me eché una siesta y no sé muy bien que pasó, tampoco es que me interese en demasía. Desperté, pero parece ser que dormí tanto tiempo que los historiadores lo tildaron de Renacimiento. Monté la primera imprenta y me forré vendiendo toner. Con el dinero me fui a América mas, como estaba allí antes que nadie, intentaron matarme. Di la vuelta al mundo al demostrar que era redondo. Debido a ello, intentaron quemarme, mas logré confundirles etiquetado de inflamable. Panolis.

Descubrí la electricidad, pero no tramité a tiempo la patente y me robó el invento Tesla. Menos mal que el karma se lo quitaría para dárselo a Edison. Provoqué incontables guerras por dar collejas simultáneas a reyes y volatilizarme. Algunas de ellas se hicieron mundiales al soltar un par de chistes racistas. Los cristales rotos, estalla la guerra fría por habérmela olvidado en el congelador. Yo dije a Abe Simpson de quien debía chivarse en la caza de brujas. Artificialmente calmado, escuché la noche jazz de Nueva Orleans, tras lo cual dejé fumados a los hippies y me fui con Disco Stu.

En los noventa compré una tienda de lanchas en el centro. De los dos miles recuerdo una aceituna que tenía un poco de rana. En 2050 inventó la maquina del tiempo el ciber-agente Chip P0284, pero como en 2051 viajé a 2049 para crearla yo, me convertí ipso facto en su legítimo creador. Poco más tarde rompí el singular artefacto para no se creasen ni ciclos ni debates.

En 2094 acabé con la muerte dándole de su propia medicina. En 2235 me acordé de esa aceituna que me hizo reír durante años. En el post-futuro redefiní el concepto de cacahuete para que su mera vocalización resultase sublime. Una pizca de gato después, en la eternidad, maté al tiempo apuñalándolo con un bastoncillo para los oídos.

En definitiva, lo que intento deciros es que mi historia no es tan inverosímil, que yo, Gatoman34 (los treinta y tres anteriores son todos unos falsos, ni caso), he creado el mundo tal como es, ¿cómo lo ves? Y como ves, os lo revelo aquí, en un blog de poca menta. Así que dejar de leer cuando acabe y olvidar todo lo dicho por su carácter perturbador, pero no apaguéis el ordenador, no, que si no Matrix funciona lageado. Muchas farmacias por su atención. Y ahora, dispénsenme.

Nota: Di esta conferencia en el año 6 de la era reptiliana, aunque lo publiqué en el 2015 d.c por cuestiones de estética.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s